La figura del Defensor Judicial del menor

La figura del Defensor Judicial del menor

Una de las figuras jurídicas para garantizar la protección de menores y personas incapaces es la del Defensor Judicial, responsable de proteger los intereses de dichas personas.

El Defensor Judicial es designado por un Juez cuando:

  • Existe conflicto de intereses entre el menor o la persona incapacitada y sus representantes legales.
  • El tutor, por algún motivo, no cumple con las funciones que le corresponden. En estos casos, se designa un sustituto mientras subsista la causa.
  • Hay alguna persona tramitando su nombramiento como tutor que necesita tomar decisiones sobre el patrimonio y los bienes.

Como se puede ver, mencionamos al tutor en dos de los puntos anteriores. Esto es porque, obviamente, existen diferencias entre la figura del tutor y la del Defensor Judicial, y no está de mas tenerlas en cuenta. Estas diferencias son:

  • El cargo y la actividad del Defensor Judicial son temporales.
  • El Defensor Judicial y las figuras similares como el progenitor o el tutor pueden coexistir.
  • Se trata de una figura subsidiaria cuya actividad se centra en resolver conflictos de carácter temporal o puntual cuando no lo pueden hacer el tutor o progenitor (u otra figura similar).
  • Esta figura no es válida para llevar a cabo todas las actuaciones de asistencia y/o representación del menor o la persona incapacitada.

Dependiendo de la actividad a ejercer, el Defensor Judicial puede ser un familiar, un profesional o una entidad pública, y es el Juez quien decide quién ejercerá como Defensor Judicial.

El Defensor judicial será la persona que el Juez considere más adecuada, pudiendo recaer el nombramiento en un familiar, en una entidad pública o en un profesional específico en función de la actividad que deba ejercer.