He tenido un hijo con mi nueva pareja. ¿Se puede reducir la cuantía de la pensión de alimentos que pago?

He tenido un hijo con mi nueva pareja. ¿Se puede reducir la cuantía de la pensión de alimentos que pago?

Muchos padres que deben pagar una pensión de alimentos y tienen un hijo fruto de una nueva relación tienen la duda de si deberán seguir pagando el mismo importe por dicha pensión o puede ser rebajada.

La respuesta a esta pregunta durante mucho tiempo fue NO, pero en Febrero del año 2017 una sentencia del Tribunal Supremo sentó un precedente para cambiar la línea jurisprudencial que hasta entonces habían seguido los tribunales.

Antes de dicha fecha, en los juzgados de familia se consideraba que el nacimiento del nuevo hijo, fruto de otra relación, no afectaba a la pensión de alimentos que se debía abonar a sus anteriores hijos, y así lo reflejaban en sus sentencias.

Para comprender la sentencia hay que entender la interpretación y aplicación que se hace del artículo 91 de nuestro Código Civil, así como la sentencia del 30 de Abril del año 2013.

Así, por un lado, en dicho artículo 91 se establece lo siguiente:


“En las sentencias de nulidad, separación o divorcio, o en ejecución de las mismas, el Juez, en defecto de acuerdo de los cónyuges o en caso de no aprobación del mismo, determinará conforme a lo establecido en los artículos siguientes las medidas que hayan de sustituir a las ya adoptadas con anterioridad en relación con los hijos, la vivienda familiar, las cargas del matrimonio, liquidación del régimen económico y las cautelas o garantías respectivas, estableciendo las que procedan si para alguno de estos conceptos no se hubiera adoptado ninguna. Estas medidas podrán ser modificadas cuando se alteren sustancialmente las circunstancias”


Al amparo de dicho artículo, se entiende que por sí solo el nacimiento del hijo fruto de la nueva relación no es una causa suficiente para modificar la pensión alimenticia que se abona a los hijos de la relación anterior. Pero la mencionada sentencia de Abril de 2013 estableció que a pesar de ello, sí es preciso conocer si la capacidad económica o patrimonial del progenitor alimentante para satisfacer no sólo estas obligaciones sino, también, las de los hijos que nazcan posteriormente.

La base de esto último se encuentra en el artículo 39 de la Constitución Española, que indica que “Los padres deben prestar asistencia de todo orden a los hijos habidos dentro o fuera del matrimonio, durante su minoría de edad y en los demás casos en que legalmente proceda”.

Lo que significa que ante la Ley TODOS los hijos son iguales y tienen, por tanto, el mismo derecho a percibir de sus padres lo que se entiende como alimentos sin que los que hayan nacido antes tengan ninguna posición de preferencia o prioridad.

El Supremo también se basó en el principio de proporcionalidad atendiendo no a la situación económica del demandante, sino de su nueva Unidad Familiar. Al hacer referencia a la misma, no se tienen en cuenta únicamente los ingresos del progenitor alimentante, sino también los de la nueva pareja y, por tanto, padre o madre del nuevo hijo. Ya que, teniendo también la obligación de contribuir a su sustento, es importante si cuenta o no con recursos propios.

En caso de ser el progenitor alimentante el único que cuenta con ingresos en la nueva unidad familiar, lo que significaría que es el único que puede sustentar al hijo nacido en la nueva relación, sí que procedería la solicitud de reducción de la pensión de alimentos que abona a los hijos de su anterior pareja, ya que ahora tiene otro hijo al que alimentar siendo el único que puede hacerlo.

Teniendo claro esto, la manera de solicitar esta reducción es mediante una solicitud o demanda de modificación de medidas definitivas, que se deberá realizar en el mismo juzgado en el que se dictó en su día la resolución del divorcio y de las medidas paterno-filiales. En la misma se debe argumentar la modificación sustancial que han sufrido las medidas dictadas en su momento y que, teniendo un nuevo hijo y siendo el único miembro de su nueva unidad familiar con ingresos para garantizar su sustento, la nueva situación supone una merma de sus recursos económicos.