Vuelta al cole. ¿Quién tiene que pagar los libros?

Vuelta al cole. ¿Quién tiene que pagar los libros?

Ahora que tenemos el fin del verano a la vuelta de la esquina, llega el momento de preparar a los niños para volver al colegio. Mientras para la mayoría de ellos es un momento alegre porque se vuelven a encontrar con sus amigos y pueden volver a jugar con ellos, contarles sus vacaciones y pasar tiempo juntos, para los padres es un quebradero de cabeza por el desembolso económico que tienen que realizar.

Y cuando se trata de padres separados o divorciados, en ocasiones es un motivo de conflicto por desconocer cuál de ellos es el que tiene que hacer frente al pago de los libros.

Y esto no debería de ser así ya que, como hemos mencionado ya en ocasiones anteriores, entre los gastos que cubre la pensión de alimentos se encuentran los relacionados con la educación. Y la educación de los niños incluye, además del material escolar, la matrícula del colegio y el uniforme si es requerido, también los libros.

Aunque sean gastosa a los que se tiene que hacer frente una vez al año, los libros no entran dentro de los considerados gastos extraordinarios ya que es un artículo para la educación del niño que es conocido, está previsto y se contempla dentro de la educación aunque se desconozca su importe exacto. Todo el material solicitado por el centro de educación, y esto incluye también (por ejemplo) material deportivo que se deba utilizar en clases de gimnasia, debe satisfacerse mediante la pensión de alimentos.

Por tanto, siempre que la sentencia no indique otra cosa de manera explícita, el progenitor que ostenta la custodia de los menores no puede reclamarle estos gastos a su ex pareja. Si la sentencia ha determinado que estos gastos sean pagados por ambos progenitores o por uno solo de ellos, y además especifica que no sea a cargo de la pensión de alimentos, entonces los padres se deben regir por lo establecido en la sentencia. Pero esto no los convierte en gastos extraordinarios, ya que puede deberse a que lo han acordado los padres o a cualquier otro motivo como que uno de ellos reciba ayudas para este tipo de gastos.

Lo recomendable es que al calcularse el importe de la pensión de alimentos se considere este tipo de gastos o que establezca si son ambos progenitores o uno solo quien se haga cargo de ellos, ya que a menudo se piensa sólo en ciertos aspectos de la educación como el comedor, las actividades extraescolares o la matrícula del colegio y se olvidan otros como los libros o el material deportivo para las clases que lo requieren.

Y estos gastos puntuales, como hemos mencionado, no son extraordinarios, pero sí son un aspecto que puede desequilibrar el presupuesto de los padres.