Me he quedado viudo/a. ¿Qué me corresponde?

Me he quedado viudo/a. ¿Qué me corresponde?

Una duda que a menudo se plantea a los abogados especializados en Derecho de Familia, especialmente en personas mayores, es qué le corresponde de la herencia a un cliente cuando su cónyuge ha fallecido.

Esto en primer lugar depende de si existe o no un testamento dejado por el fallecido en el que dispone su voluntad a la hora de llevar a cabo el reparto de sus bienes. Pero existe lo que se llama “legítima del cónyuge viudo”, que es una parte de los bienes que corresponde al cónyuge que ha enviudado y no puede ser dispuesta a favor de otra persona.

Esta legítima puede concurrir en cuantía con la que se reserva a los descendientes, así como con la que se reserva a los padres.

  • Cuando el fallecido tiene hijos o descendientes directos, al cónyuge viudo le corresponde como legítima el usufructo de la tercera parte de mejora de la herencia.
  • De no existir descendientes pero los padres del difunto aún viven, la legítima que corresponde es el usufructo de la mitad de la herencia.
  • Cuando no existen descendientes ni ascendientes, le corresponderá al cónyuge viudo como legítima el usufructo de dos terceras partes de la herencia.

Muy a menudo se tiene la creencia errónea de que por ley el cónyuge viudo hereda la propiedad de todos o una parte de los bienes de la persona fallecida. Pero como se ha podido ver, la legítima únicamente se refiere al usufructo y no a la propiedad. Por tanto, es muy recomendable contar con la ayuda de un abogado especializado para redactar un testamento que, en caso de fallecimiento, proteja al cónyuge.