¿Qué es la adopción? ¿Y el acogimiento?

¿Qué es la adopción? ¿Y el acogimiento?

La finalidad de la adopción y de la acogida es darle a un niño en situación de desamparo un entorno seguro en el que vivir. Entre ambas, existen diferencias ya que cada una tiene una finalidad distinta.

Adopción
La adopción establece un vínculo de paternidad entre dos personas a través de un acto jurídico, y una de ellas ejercerá como padre o madre. De esta manera se asume la paternidad de un hijo no biológico. Esta es una medida que tiene carácter definitivo.

En España, los requisitos para poder ser adoptante son los siguientes:

  • Tener más de 24 años de edad.
  • La diferencia de edad entre el adoptante y el adoptado debe ser de al menos 14 años, y no puede superar los 45. En este aspecto se dan dos excepciones. La primera es si sólo uno de los miembros de la pareja adoptante no cumple con esa diferencia de edad. Y la segunda es si se va a adoptar a un menor con necesidades especiales, o a un grupo de menores.
  • Estar capacitado para ser tutor.
  • Haber recibido por parte de la Administración pública competente el certificado de idoneidad. Este se obtiene tras analizar diferentes aspectos del adoptante como la historia de la pareja, el perfil individual de cada uno de los adoptantes, sus capacidades educativas, su situación sanitaria, laboral y económica, y el estilo de vida de la familia.

Acogimiento
Por su parte, el acogimiento es una medida para proteger a menores que debido a las circunstancias no pueden continuar en su entorno familiar, y para ello se facilita que sea acogido por una familia que se encargará de cuidarle y facilitarle un entorno equilibrado y seguro.

El acogimiento, a diferencia de la adopción, tiene carácter temporal y la familia de acogida aporta los cuidados, el afecto y el apoyo que necesita el menor hasta el momento en el que las circunstancias de su familia biológica permitan que vuelva a vivir con ellos.

La familia de acogida se compromete no sólo a garantizar su sustento, sino también su educación y su formación personal hasta que llegue el momento de volver junto a su familia biológica.

El acogimiento puede ser de diferentes tipos:

  • Acogimiento temporal. Tiene una duración máxima de dos años que pueden ser prorrogables. Está orientado a aquellos menores que las previsiones consideran que podrá volver a su núcleo familiar cuando la situación se haya normalizado.
  • Acogimiento permanente. Destinado a menores que han superado la duración máxima del acogimiento temporal pero las circunstancias no favorecen su reintegración a la familia biológica. También está orientado a menores con necesidades especiales.
  • Acogimiento de urgencia.Este tipo de acogimiento se aplica en menores de 7 años que lo necesitan hasta que se acuerde una medida de protección definitiva. Para este tipo de acogimiento, uno de los miembros de la familia debe tener plena disponibilidad.
  • Acogimiento especializado. Para los menores con necesidades especiales existe este tipo de acogimiento, en el cual uno de los miembros de la familia de acogida debe estar cualificado y tener tanto experiencia como plena disponibilidad para atender tanto al menor como a sus necesidades.

Los procesos de adopción y acogimiento requieren una serie de trámites para los cuales es necesario conocer detalladamente la normativa, sobre todo si se trata de una adopción. Por ello es muy recomendable que toda persona o familia que quiera acoger o adoptar a un menor busque la ayuda de un abogado especializado, el cual podrá realizar todas las gestiones necesarias para poner en marcha el proceso.

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