Compensación económica por haber cuidado de los hijos y/o el hogar

Compensación económica por haber cuidado de los hijos y/o el hogar

La mayoría de las personas que se han divorciado o van a divorciarse conocen bien algunas de las pensiones que se pueden reclamar, como son la pensión de alimentos para los hijos y la pensión compensatoria. Menos conocida es la compensación económica por haber cuidado de los hijos y/o de la casa, también llamada compensación económica por trabajo.

Vamos a analizar esta última.

En algunas familias, cada uno de los progenitores juega un papel en cuanto a la manera de colaborar en las diferentes necesidades que tiene la familia para garantizar su bienestar. Así, no es poco habitual que uno de los miembros del matrimonio sea el que trabaja en jornada laboral completa y sus ingresos son los que garantizan el domicilio, la ropa, la comida, la formación de los hijos y otros muchos gastos. Mientras, el otro cónyuge se encarga de las tareas domésticas, de cuidar el hogar, de llevar a l colegio o al médico a los hijos, etc.

Cuando se pone fin a la relación de pareja o matrimonial, surge el problema cuando el miembro que se ha dedicado durante años a cuidar del hogar y de los hijos queda en situación de desamparo económico, ya que no cuenta con el puesto de trabajo, la experiencia y el curriculum que sí tiene su ex cónyuge. Y por ello, no cuenta con ninguna clase de ingresos para satisfacer sus necesidades vitales básicas.

Mediante la compensación económica por trabajo, la legislación española busca resolver dicho problema al mismo tiempo que garantiza la protección del miembro de la pareja que durante tanto tiempo se ha encargado de cuidar la casa y la familia. Se establece por medio de esta compensación que en matrimonios cuyo régimen es el de separación de bienes o en las parejas estables el miembro que ha trabajado mucho más que el otro “para la casa” tiene, por haber dedicado tanto tiempo y esfuerzo, derecho a una compensación cuando se produce el cese de la convivencia en el caso de las parejas estables o la extinción del régimen matrimonial por fallecimiento del otro cónyuge, nulidad matrimonial, separación o divorcio, y el otro miembro de la pareja o matrimonio tenga un incremento patrimonial superior.

De todas maneras, la cuantía de esta compensación tiene un límite, que en ningún caso podrá superar el 25% de la diferencia entre los incrementos de los patrimonios de cada uno de los miembros de la pareja estable o del matrimonio. Esta cuantía podrá ser incrementada por parte de la autoridad judicial correspondiente si el demandante demuestra haber contribuido a la familia de manera notablemente superior.

Para finalizar, añadir que el pago de la compensación puede realizarse o bien con dinero, o bien entregando uno o varios bienes. En el primer caso, el pago se podrá realizar en un único pago o en plazos durante un máximo de tres años.

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