Qué hacer cuando hay discrepancias respecto al colegio del hijo menor

Qué hacer cuando hay discrepancias respecto al colegio del hijo menor

En las separaciones de padres que tienen un hijo menor de edad, independientemente de la causa y del tiempo que haya transcurrido desde la ruptura, pueden surgir discrepancias entre ellos en aspectos vitales o fundamentales para el hijo que tienen en común. Uno de ellos puede ser el colegio al que su hijo va a ir.

Ates de continuar, hay diferenciar entre la patria potestad y la potestad parental en la guarda y custodia. Así, generalmente la potestad parental es algo compartido que no depende de cuál de los dos progenitores goza de la guarda y custodia, ya que es una función que los progenitores deben ejercer sin ningún tipo de excusa en beneficio del menor no emancipado. Estos derechos y obligaciones de los padres incluyen, por ejemplo, la educación del menor, su protección, su formación y su alimentación.

La guarda y custodia, en cambio, de centra en la convivencia habitual con el menor, su cuidado y asistencia, y como ya hemos comentado en otras ocasiones puede ser de tipo monoparental, a favor de uno de los progenitores, o compartida.

Teniendo claro esto, y dado que la elección del centro escolar afecta de manera relevante a la vida del menor, esta decisión entra dentro de la patria potestad y, por tanto, ambos progenitores deben dar su consentimiento de manera tácita o expresa para cambiar de colegio a su hijo. Esto no podrá ser decidido unilateralmente por el progenitor que ostenta la guarda y custodia.

¿Qué ocurre cuando no hay acuerdo sobre el centro escolar por parte de los progenitores? En la legislación vigente existe una solución que consiste en que cualquiera de los padres del menor acuda a la autoridad judicial correspondiente para que ésta sea quien tome la decisión sobre el cambio de colegio o centro académico.

Para ello, el padre o madre del niño debe interponer ante el Juzgado de Primera Instancia correspondiente la demanda de jurisdicción voluntaria. Ambas partes serán citadas para manifestar lo que consideren oportuno acerca de la discrepancia que impide el acuerdo, y se escuchará al menor siempre que sea mayor de 12 años o manifieste suficiente juicio.

Tras ello, la autoridad judicial decidirá cuál de los dos progenitores ostentará la facultad para decidir sobre este aspecto.

En estos casos no es necesaria la intervención de un abogado o procurador, pero siempre es aconsejable tener el asesoramiento de un abogado especializado en esta materia, debido a la relevancia que hemos comentado que tiene una decisión de este tipo en la vida del hijo en común.

Leave a comment

Your email address will not be published.