¿Debe haber indemnización por haber mantenido un hijo que no era realmente suyo?

¿Debe haber indemnización por haber mantenido un hijo que no era realmente suyo?

Recientemente, el Tribunal Supremo dictó sentencia en un caso en que el padre solicitaba una indemnización al haber descubierto que uno de los hijos de su ex mujer no era hijo biológico suyo y él había estado manteniendo como tal.

Los hechos son los siguientes: El matrimonio, que tenía tres hijos, se divorció en Junio del año 2009. y se estableció una pensión de alimentos de 700 Euros mensuales para los menores. En el año 2001 se habían separado, y ambos cónyuges pactaron en su momento un convenio regulados en el que se había acordado que el padre abonaría como pensión de alimentos el 45% de sus ingresos.

Con posterioridad, el padre llevó a cabo un proceso de filiación, en el cual se llegó a la conclusión de que uno de los tres menores en realidad no era hijo biológico suyo. Tras tener conocimiento de ello, interpuso una demanda contra su ex esposa en la que le reclamaba lo que había pagado a ese hijo en la pensión de alimentos, así como la mitad de los gastos que se tuvieron que pagar para establecer la paternidad y una indemnización por daños morales de 70.000 Euros.

El juzgado desestimó la demanda alegando que la acción había prescrito, pero la Audiencia Provincial de Cádiz lo estimó en parte y estableció una indemnización de 15.000 Euros que debía pagar la ex esposa al considerar que se había dado una situación de desasosiego y frustración al conocer que uno de los hijos no era en realidad suyo. Además, se establecía que se le debía devolver al padre todo lo que había abonado a ese hijo en la pensión de alimentos.

Finalmente, el caso llegó al Tribunal Supremo, que decidió lo siguiente:

  • Que al haber nacido el niño dentro del matrimonio, existe presunción de paternidad siempre que no haya una prueba que demuestre lo contrario, y por tanto los alimentos que se han pagado a lo largo de la vida del menor entran dentro de la función de protección que tienen los padres y, por ello, aún habiendo descubierto que no se trataba de un hijo biológico no se puede solicitar dicha devolución. Así, la sentencia coincide con otras más antiguas en las que se asumía la iretroactividad de los alimentos al haber sido ya consumidos.
  • Respecto a la indemnización por daños morales al haberse ocultado la verdadera paternidad, el Supremo decidió no aplicar en este caso el artículo 1902 del Código Civil, y aunque no negó que se tratara de una conducta que pudo hacer daño, no consideró que debiera ser indemnizable al amparo de dicho artículo. Para el Supremo, esta conducta ya tuvo respuesta en la separación y posterior divorcio y, por tanto, no cabía la indemnización solicitada.

Sentencias como estas generan debate y polémica, ya que además de descubrir que uno de los hijos no era suyo, se le negó que los alimentos pagados le fueran devueltos al haber sido ya consumido y se le negó también una indemnización al entender que la conducta de su ex mujer ya había sido castigada al separarse y divorciarse. Y esto, para el padre, nunca es plato de buen gusto.

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