Nulidad, Separación y Divorcio: Las diferencias entre ellas

Nulidad, Separación y Divorcio: Las diferencias entre ellas

Cuando un matrimonio termina hay que conocer las diferencias entre una separación, un divorcio y una nulidad. Las tres son maneras de romper un matrimonio, pero hay ciertas diferencias fundamentales entre ellas.

Nulidad
La nulidad es el proceso que hace que un matrimonio deje de tener efecto. Es como si ambos cónyuges nunca se hubieran casado. La nulidad matrimonial se produce cuando se cumple alguna de las siguientes causas:

  • Matrimonio no consentido por una parte o por ambas
  • Si una de las partes se casa bajo coacción o por miedo.
  • Cuando alguna de las partes del matrimonio se encuentran ya casadas
  • Si una de las partes ha sido condenada por la muerte de su cónyuge anterior
  • Matrimonio entre parientes de línea recta hasta la tercera generación.
  • Cuando una de las partes o ambas presentan identidad falsa.
  • Si el matrimonio es entre menores de edad no emancipados.
  • Cuando el casamiento se ha realizado sin la presencia de un funcionario o juez autorizado para celebrar matrimonios, o sin presencia de testigos.

Separación matrimonial
En la separación el matrimonio no queda disuelto, sino suspendido. Por tanto, ninguna de las partes puede volver a contraer matrimonio hasta que se produzca el divorcio. La separación puede solicitarse o bien por uno de los cónyuges con el consentimiento del otro, o bien por ambos. Podrá ser solicitada cuando hayan transcurrido tres meses desde la fecha de celebración del matrimonio, y debe presentar un convenio regulador.

Las causas por las que se puede solicitar la separación son la violación de los deberes paternos, trastornos de conducta, condenas penales o vulneración de los deberes de los cónyuges.

Divorcio
Por último, el divorcio causa la ruptura total del matrimonio. Una vez tenga efecto, cualquiera de las partes puede volver a casarse con otra persona, e incluso ambos ex cónyuges pueden volver a contraer matrimonio uno con el otro como si se celebrara por primera vez. al igual que ocurre en el caso de la separación, para solicitar el divorcio también es necesario que hayan transcurrido tres meses desde la fecha de celebración del matrimonio.

Hay que tener en cuenta que en el caso de los divorcios y separaciones, ninguna de las partes puede volver a contraer matrimonio por vía eclesiástica, pudiendo hacerlo sólo por la vía civil. Para volver a casarse por la iglesia será necesario que sea autorizado por un tribunal eclesiástico.

Para finalizar, aunque parezca obvio, hay que mencionar también que aunque cualquiera de las tres formas rompen el vínculo matrimonial, ninguna de ellas deshace las obligaciones de los padres respecto a los hijos.

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