¿Pareja de hecho, o matrimonio?

¿Pareja de hecho, o matrimonio?

Cuando una pareja mantiene una relación estable, llega un momento en el que se plantean “dar el paso”. Sin embargo, la inclusión en la legislación de nuevos tipos de uniones hace que ese paso obligue a decidir además qué harán, si casarse o registrarse como pareja de hecho.

En cada uno de estos casos tanto los derechos como las obligaciones difieren, así como las ventajas e inconvenientes que deriven de ambos. Y conocer las peculiaridades de cada tipo de unión ayuda a tomar mejor la decisión.

Hay que recordar que en el caso de las parejas de hecho la legislación tiene sus peculiaridades dependiendo de la Comunidad Autónoma en la que la pareja resida, y la mayoría de las regiones tienen su propia normativa. Aún así, hay aspectos de ambos tipos de uniones que con comunes en todo el territorio nacional:

  • Incompatibilidad de la unión de hecho con el matrimonio por parte de uno de los integrantes de la pareja. Además, tampoco está permitido mantener varias uniones de este tipo con efectos jurídicos.
  • La unión de hecho debe ser estable y formada por dos personas mayores de edad. En el caso de ser menores deben haber convivido de manera ininterrumpida durante un periodo de tiempo que determina cada Comunidad Autónoma, o haber tenido hijos en común.
  • La adopción está permitida en ambos tipos de uniones.
  • En los matrimonios, la Ley de Arrendamientos Urbanos explicita el derecho de subrogación en caso de fallecimiento del titular del contrato, pero en las parejas de hecho se debe acreditar una convivencia de dos años.
  • Ambos tipos de uniones tienen el mismo derecho a la asistencia sanitaria. En el caso de los matrimonios este derecho se obtiene desde el momento del casamiento. Las parejas de hecho, por su parte, deberán probar haber convivido de manera continuada durante un mínimo de un año mediante escritura pública o inscripción en un registro.
  • Tanto en los matrimonios como en las parejas de hecho, los subsidios por paternidad o maternidad son los mismos
  • En caso de vínculo de parentesco directo o incapacidad de una de las partes, la unión de hecho no podrá llevarse a cabo.

Además de las similitudes comentadas, también existen diferencias entre la unión de hecho y el matrimonio, entre las que se encuentran las siguientes:

  • Imposibilidad de hacer Declaración de la Renta conjunta. La fiscalidad, además, en casos de donación cuando lo hace la pareja de hecho es más alta.
  • Herencias. Este es otro asunto importante en el que la unión de hecho y el matrimonio difieren completamente. Si uno de los miembros fallece, su pareja no tendrá derecho a la herencia si no hay un testamento de por medio, al contrario de lo que ocurre en los matrimonios, donde la ley otorga unos derechos de manera automática como el de recibir todos los bienes.

El número de parejas de hecho se ha multiplicado en los últimos años. Pero antes de dar el paso, conviene saber tanto los derechos como los inconvenientes para poder decidir mejor el tipo de unión.

Leave a comment

Your email address will not be published.