La pensión de alimentos en las parejas de hecho

La pensión de alimentos en las parejas de hecho

En la situación de pareja de hecho, al igual que en un matrimonio, el sostenimiento de las cargas propias de la convivencia como son la adquisición de alimentos o el pago de la luz, el teléfono o el agua es obligación de ambos miembros de la pareja. La contribución de cada uno puede ser pactada por ellos, y de no existir tal pacto se entiende que cada uno contribuye en proporción a su situación económica. el cuidado de la casa se considera también parte de esta contribución.

De acuerdo con el Código Civil, se entiende como alimentos todo aquello que es indispensable para garantizar el sustento, la vestimenta, la habitación y la asistencia médica, así como la educación de los hijos no sólo hasta que el hijo pasa a ser mayor de edad, sino hasta que termine su formación y se pueda valer por sí mismo.

La prestación de alimentos es obligación de los cónyuges, los ascendientes, los descendientes y los hermanos, y la pueden reclamar estas mismas personas en el orden mencionado sin que la obligación de prestar alimentos esté regulada en las parejas de hecho.

Aún así, hay que tener en cuenta algunos aspectos:

  • En cuanto a los hijos comunes. Mientras la unión es vigente, se da por hecho que el mantenimiento de los hijos comunes lo llevan a cabo los dos miembros de la pareja. Tras una ruptura, los menores nacidos de esta pareja de hecho pasan a tener los mismos derechos que los hijos de matrimonios, por lo cual se puede reclamar la pensión de alimentos.
    La cantidad con la que contribuye el miembro de la pareja que no queda en compañía de los hijos puede ser pactada por ambos, y no puede pactarse la renuncia a este derecho en ningún momento ni compensar la cantidad de este concepto que pueda corresponder con las deudas que tengan ambas partes.
    Si no se logra llegar a un acuerdo sobre la cantidad a satisfacer en la pensión de alimentos, el progenitor que queda a cargo de la guardia y custodia de los menores puede reclamar que sea el juzgado el que fije dicha cantidad. Al alcanzar la mayoría de edad también el propio hijo puede reclamarla. La solicitud se tramita mediante juicio verbal.
  • En cuanto a los hijos no comunes. Los hijos fruto de otra relación quedan fuera de la obligación de prestar alimentos, aunque se haya convivido con ellos.

Por otra parte, en lo concerniente a la relación entre los miembros de la pareja, el Código Civil no contempla el establecimiento tras la ruptura de una pensión de alimentos a favor de una de las partes. Aún así, las propias parejas pueden pactar el establecimiento de una pensión de alimentos en un documento público o privado que tendrá efecto tanto mientras dura la relación como tras la ruptura, estableciendo también su duración e importe. De haberse pactado, el beneficiario podrá reclamar el pago de esta pensión.

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