Herencias y Herederos

Herencias y Herederos

En el ámbito del Derecho, se denomina herencia al acto jurídico por el cual la persona que fallece traspasa no sólo sus bienes, sino también sus obligaciones y sus derechos a una o más personas. A esta persona o personas se les denomina heredero/s. De esta manera, un heredero es aquella persona física o jurídica que tiene derecho a parte de los bienes traspasados en una herencia.

El heredero puede ser o bien aquel que figura como tal en un testamento, o bien quienes sean reconocidos por la ley con tal condición legal. Esto último puede ocurrir por ausencia de testamento o por la aplicación de normas imperativas como las legítimas.

Entre las facultades que la ley atribuye al heredero se encuentran las siguientes:

  • Aceptar la herencia, renunciar a ella, o aceptarla a beneficio de inventario.
  • Disponer causa de la misma por actos inter vivos o mortis, incluso antes de haber entrado en posesión de la misma.
  • Oponerse al testamento, impugnarlo, y llevar a cabo aquellas acciones judiciales que considere necesarias para defender sus derechos.

La definición de herencia se aplica también, por extensión, a los derechos, obligaciones y bienes traspasados. En ocasiones, a este conjunto de derechos y bienes se le da el nombre de caudal hereditario, que está formado por el patrimonio del causante en el momento de su fallecimiento, eliminando los derechos, obligaciones y bienes que se extinguen por causa de la muerte, como pueden ser las obligaciones y derechos personalísimos.

Desde el punto de vista del heredero, la herencia la componen el conjunto de obligaciones, derechos y bienes recibidos, que pueden ser un porcentaje menor del total de ese caudal hereditario.

Cuando se da este último caso, se entiende que la herencia hace referencia a una parte genérica del patrimonio del testador, que puede ser por ejemplo la mitad o el total del caudal hereditario. Cuando la persona que ha hecho el testamento decide dar a un heredero unos bienes concretos, a esto se le da el nombre de legado y el heredero sería un legatario.

A veces suele confundirse ambas figuras, la de heredero y la de legatario. La diferencia está en que el legatario, al ser receptor de un simple legado, no tiene los mismos derechos de defensa de la herencia con los que cuenta el heredero, de manera que no sucede al causante a título universal.

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