El derecho de los menores a tener relación con los abuelos

El derecho de los menores a tener relación con los abuelos

De una u otra manera, siempre que una pareja con hijos menores se separa o divorcia, los abuelos son también una parte perjudicada, y los hijos pueden llegar a no tener la relación y el contacto con ellos que querrían tener.

Pero el derecho de los menores a relacionarse con sus abuelos (u otros parientes) no sólo se da en casos de separaciones y divorcios, sino que también es posible en parejas que están juntas pero que por alguna razón no quieren que un determinado pariente tenga contacto o relación con el niño.

El ordenamiento legal en España establece que la relación de los menores no sólo con los abuelos, sino también con otros parientes y personas allegadas, no podrá nunca impedirse sin un motivo justificado. Y por “relación” se entiende TODA forma de trato y comunicación. Y en esto se incluyen estancias en su domicilio, como por ejemplo si deciden pasar con ellos el fin de semana o unos días festivos o de vacaciones. Estas estancias tendrán que determinarse de manera diferente dependiendo del caso, pero siempre (como ya todos sabemos) atendiendo en todo momento al interés del menor.

Como en casi todo lo que afecta a los hijos menores, hay ocasiones en que alguno de los progenitores se opone a esta relación del menor con abuelos o parientes. Cuando esto ocurre, es el juez el que después de atender todas las circunstancias toma una decisión.

Los tribunales, generalmente, tienden a establecer regímenes de comunicación entre los menores y sus abuelos, y son muy pocos (pero existen) los casos en los que este derecho no se concede. El motivo principal suele ser una relación tensa entre ambos, pero también si no han tenido ningún contacto y la responsabilidad recae sobre el abuelo, que debería haber favorecido dicha comunicación (o haberla solicitado si no se la permitían) a una edad más temprana del menor, mucho antes. Esto demuestra o evidencia un desinterés por parte del abuelo-

Otro límite que el derecho de visitas y comunicación de los abuelos no debe traspasar es el de aminorar o dificultar la comunicación y relación de los niños con sus padres. Así, se da preferencia a la comunicación y las visitas de los padres pero también se protegen las de los abuelos. Sea como sea, lo que nadie puede poner en duda es el beneficio que tiene para los niños la relación con sus abuelos, que muy a menudo es enriquecedora.

Además, no hay que olvidar que cuando ambos padres trabajan son los abuelos los que cuidan, y casi siempre muy bien, de los menores.

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