La violencia filio-parental

La violencia filio-parental

Durante los últimos años, los casos de violencia filio-parental se han incrementado de una manera alarmante. Este tipo de maltrato es el que se ejerce por parte de los hijos hacia sus padres o abuelos ya sea mediante la violencia física, verbal, o abusos.

Lo que antes era un problema poco conocido o con poco interés, ha pasado a estar presente en los informativos con cierta asiduidad e incluso a propiciar la aparición de programas de televisión que buscan solucionar este tipo de casos, como por ejemplo Hermano Mayor. Así, en el año 2011 el diario El Mundo informaba acerca de los más de 17.000 menores de edad (con edades de los 14 hasta los 18 años) que habían sido procesados en España desde el año 2007 por haber agredido psíquica, verbal o físicamente a sus padres.

Lo cierto es que este tipo de violencia intrafamiliar y agresiones no es nueva. Era algo que ya existía pero los casos pocas veces veían la luz y la tendencia hasta hace un tiempo era asociarlos a problemas psicopatológicos como alucinaciones, problemas mentales, personalidades antisociales o disociales, o problemas relacionados con el síndrome de abstinencia en personas toxicómanas. Pero en los últimos tiempos estos casos se han hecho lamentablemente más habituales e incluso están protagonizados por menores de edad.

Los tipos de violencia filio-parental más habituales son:

  • Agresiones físicas: Son las que se identifican de manera más sencilla ya que va desde lanzar cualquier tipo de objeto a los progenitores hasta los empujones o agresiones más graves.
  • Violencia verbal o psicológica: Aquí se incluyen desde las amenazas de hacer daño a los progenitores o a sí mismo, hasta las humillaciones, las vejaciones y los insultos. También se considera abuso o violencia de tipo psicológico marcharse del hogar.
  • Abuso económico. También está considerado un tipo de violencia filio-parental, y se denomina de esta manera tanto al hecho de robar o dañar posesiones de los progenitores para hacerles daño como al exigir a sus padres cosas a las que no pueden hacer frente económicamente.

El maltrato intrafamiliar, ya sea de los padres hacia los hijos como de los hijos hacia los padres, es un problema que cada vez es más habitual y al que hay que ponerle freno. Por eso, en ocasiones es necesaria la ayuda de un abogado que nos pueda proporcionar una atención personalizada y especializada para poder tomar medidas y que el problema no se vuelva más grave.

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