Modificación de las vacaciones de verano de los menores

Modificación de las vacaciones de verano de los menores

Las vacaciones, especialmente en verano, son una fuente de conflicto en no pocas ocasiones. Cuando los hijos tienen hermanastros, o cuando uno de los padres ha obtenido una ventaja considerable en el acuerdo sobre la custodia compartida, los conflictos surgen con más facilidad, y siempre es difícil alcanzar un equilibrio que pueda satisfacer a ambos progenitores.

Los procesos de modificaciones de medidas siempre son difíciles al exigir la acreditación de los cambios ocurridos para solicitarlas, cosa que por lo general es difícil de documentar.

Un ejemplo es lo ocurrido en el convenido de divorcio de una pareja que, cuando sus hijos tenían 6 y 3 años 2011, acordaron utilizar sólo el mes de Agosto para el reparto de las vacaciones. Hay que añadir que el padre firmó el convenio sin contar con ningún tipo de asesoramiento, y éste resultaba ser muy restrictivo.

Posteriormente, el padre se casó de nuevo con una mujer que también tenía dos hijos de su anterior matrimonio, cuyas edades eran similares a las de los hijos de su nuevo esposo. Pero en su caso, la custodia compartida era por semana y se repartían todas las vacaciones estivales equilibradamente.

El padre descubrió que el convenio firmado en 2011 era injusto y abusivo, perjudicándole considerablemente, y comenzó un duro proceso para tratar de equilibrar de manera justa sus relaciones con los hijos.

Fueron necesarios cinco años y tres modificaciones de medidas para que la Audiencia Provincial de Barcelona resolviera lo siguiente:


“Por el mero transcurso del tiempo y por el hecho sobrevenido de tener el actor nueva esposa, que tiene dos hijos con su anterior pareja sentimental, sí es deseable que los hijos del accionante y los de su actual esposa, puedan compartir vacaciones escolares de verano, siendo aconsejable la aplicación del régimen de visitas paternofilial, y así decidimos que comprenda los meses de julio y agosto, por quincenas ambos.”


Tras la resolución los hijos del demandante, que ya tenían 11 y 7 años de edad y llevaban varios años conviviendo con sus hermanastros dos días cada semana y los fines de semana alternos pero sólo 15 días durante el verano (concretamente, en Agosto), pudieron comenzar a ir a campamentos de verano con ellos en el mes de Julio.

En las medidas y convenios, desde el principio es necesario pensar en el bienestar del menor. Y las vacaciones debería repartirse de manera equilibrada a lo largo de todo el periodo de verano, y no únicamente en uno de los meses de dicho periodo.

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