La familia también sufre el acoso escolar

La familia también sufre el acoso escolar

En muchos colegios de nuestro país cada día ocurre algo a lo que no se ha puesto freno, que es el bullying o el acoso escolar. Este cáncer se está extendiendo y provocando el sufrimiento de muchos jóvenes y menores que son víctima de acoso, violencia y humillaciones en las aulas.

Pero el acoso escolar no sólo provoca el sufrimiento del menor, sino que también desemboca no sólo en el sufrimiento de sus familiares, sino en que los menores acosados los conviertan en sus propias víctimas como vía de escape. A principios de este año se conoció el caso de una joven llamada Lucía, quien fue diagnosticada de cáncer a los 11 años de edad y, debido a la peluca que se vio obligada a llevar para ocultar la falta de pelo provocada por la enfermedad fue objeto de burlas siendo insultada y humillada a diario. Además, sus acosadores le ponían motes relacionados con la calvicie.

La frustración de la menor fue creciendo y cambió radicalmente su comportamiento dentro del hogar, llegando a golpearles. La autoridad paterna desapareció por completo, y la joven incluso se sentía superior a ellos.

Con el tiempo la joven, llevada por la rabia y la impotencia, se planteó el suicidio, provocándose cortes en las venas en más de una ocasión o tomando una cantidad de pastillas exagerada. Finalmente, tras ser tratada por parte de psiquiatras y psicólogos, Lucía ha recuperado la normalidad (aunque aún no por completo), y es una adolescente que cada día lucha por vivir.

Como se puede ver, el acoso escolar puede convertirse en un grave problema en la familia y en el origen de la violencia de los menores hacia sus familiares, ya que cuando el joven utiliza la violencia sabe que no le van a hacer nada porque le quieren. Las agresiones pueden ser una clara señal de que el menor está teniendo serios problemas, y ante estos signos se deben tomar medidas. La primera de ellas es hablar con el menor, y en el momento en que confirme que está sufriendo una situación de acoso, acudir al centro de estudios.

Siempre que haya algún indicio o confirmación de acoso escolar hacia un hijo hay que exponerlo inmediatamente en su colegio para que se detenga la situación. De no ser así, o de no tomar los responsables del centro de estudios las medidas necesarias, hay que denunciarlo de manera inmediata a las autoridades. Y al hacerlo es importante contar con un abogado especializado que nos pueda ayudar.

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